

Fray Bentos reunió a referentes de la industria, energía y la inteligencia artificial en una jornada sobre la nueva matriz productiva del litoral.
El encuentro, organizado en la sede de UTEC en el Barrio Anglo, convocó a representantes de UPM, ALUR, UTE, Kahirós, UTEC, CSI Global y empresas tecnológicas para analizar cómo la IA y la transición energética están redefiniendo el futuro productivo de Río Negro.
El ITR suroeste del barrio Anglo fue sede del encuentro «Fray Bentos Innova: IA, Energía y la Nueva Revolución Productiva», una actividad organizada en el marco del Programa Becarios Embajadores 2.0, iniciativa uruguaya respaldada por la Embajada de los Estados Unidos en Uruguay e implementada por Alumni Uruguay.
El visitante internacional, Sebastián Sayas destacó la importancia de acercar al interior del país eventos y debates que habitualmente se concentran en Montevideo, poniendo énfasis en temas vinculados a energía, innovación industrial, biocombustibles e inteligencia artificial.
En ese marco, explicó que la actividad reunió a referentes nacionales de organismos y empresas como UPM, ALUR y UTE, con el objetivo de analizar cómo estas transformaciones impactan en las comunidades y en el desarrollo productivo del país.
Sayas evidenció que Fray Bentos ocupa un lugar estratégico en este proceso de cambio, recordando que la instalación de UPM, hace casi dos décadas marcó una fuerte transformación industrial en el departamento.
A esto se suma el papel de UTEC como centro de formación de ingenieros y futuros profesionales vinculados a las nuevas tecnologías y la innovación.
En relación a la inteligencia artificial, señaló que actualmente la IA, ya forma parte de múltiples aplicaciones de uso cotidiano, aunque el objetivo de este tipo de encuentros es mostrar aplicaciones más vinculadas a la innovación industrial, la energía y los procesos de aprendizaje.
Además, remarcó que el avance de la inteligencia artificial es “vertiginoso” y que todavía no existe certeza sobre hasta dónde llegará su desarrollo, aunque sí existe consenso en que ya forma parte del día a día y avanza a gran velocidad.
Finalmente, destacó un aspecto clave del debate tecnológico actual: la enorme demanda energética que requiere la infraestructura de inteligencia artificial, para funcionar y seguir evolucionando.