

Detrás de cada cifra hay una historia. Uruguay registra 19 muertes por suicidio cada 100.000 habitantes, según el Ministerio de Salud Pública, y especialistas consultados por BBC Mundo señalan cinco factores que ayudan a entender el problema.
En toda América, solo Guyana y Surinam superan al país, según la Organización Panamericana de la Salud. El promedio continental es de 9,2 cada 100.000 habitantes.
Según un estudio encargado por el MSP, el 24% de la población está en el nivel más alto del índice de soledad, casi el doble del promedio mundial.
La psicóloga Carmen Rodríguez lo vincula con una sociedad centrada en el individuo, la productividad y el éxito, y con el peso de las redes sociales como principal forma de socializar. Jhoana Lecuna aclaró que la soledad no implica estar físicamente solo, sino carecer de conexión significativa, pertenencia o redes de apoyo.
Lecuna recordó que entre 2012 y 2019 el suicidio fue la principal causa de muerte violenta en Uruguay, por encima de los homicidios y los accidentes de tránsito, aunque no siempre ocupa un lugar proporcional en el debate público.
El silencio también es personal. El estigma frena el pedido de ayuda. Yamila Durán, de 18 años, contó que se callaba muchas cosas por vergüenza y por miedo a decir algo equivocado.
Uruguay incorporó la atención psicológica al sistema público, pero persisten barreras. En Las Piedras, la tercera ciudad más poblada, hay una sola psiquiatra del sistema público. De los siete centros del INJU, solo dos están en Montevideo.
El MSP planteó mejorar los tiempos de espera en psiquiatría y el seguimiento de quienes intentaron quitarse la vida. La OMS aclara que no todas las personas que se suicidan tienen un trastorno de salud mental.
Lecuna advirtió que la violencia psicológica puede dejar consecuencias sostenidas en la autoestima. El riesgo se agrava en la pobreza: según un estudio de la Universidad de la República de 2023, esas personas tienen un 50% más de probabilidad de desarrollar trastornos mentales severos.
Según Unicef Uruguay, el 30% de las mujeres jóvenes dice haber sufrido abuso sexual en la infancia o adolescencia, frente al 9% de los varones. Los especialistas lo identifican como un factor que aumenta el riesgo.
Sin posibilidades de desarrollo, estabilidad laboral, vivienda o independencia económica, puede aparecer una sensación de estancamiento, explicó Lecuna. En un país de 3,4 millones de habitantes y población envejecida, el factor se agudiza.
Para Rodríguez, la clave es construir conversaciones y espacios que no dejen a las personas solas con sus angustias.
Yamila logró despejar sus pensamientos suicidas y retomó sus estudios. Cuando termine la secundaria, quiere estudiar psicología.
*Si estás pasando por un momento difícil o conocés a alguien que lo esté, en Uruguay podés comunicarte con la Línea de Prevención del Suicidio: 0800 0767 o 0767 desde celulares. Info: Click Contenidos.-