

Comienza a inquietar la situación en la cuenca del río Uruguay. La represa Foz do Chapecó, emplazada en Brasil sobre un afluente de la cuenca alta del río Uruguay, se vio obligada a abrir sus compuertas y vertederos para descargar enormes volúmenes de agua acumulados tras las intensas lluvias que azotan la región.
Ubicada entre los estados de Santa Catarina y Río Grande del Sur, esta central hidroeléctrica posee una capacidad limitada para contener grandes crecidas. Cuando el embalse alcanza su nivel máximo, la única alternativa es liberar el excedente río abajo, una situación que suele agravar el impacto de las inundaciones en toda la cuenca del río Uruguay.
El panorama es preocupante. En algunas zonas de Brasil se registraron precipitaciones que superaron los 200 milímetros, generando un aporte extraordinario de agua al sistema hídrico. Como consecuencia, la represa de Salto Grande deberá incrementar la evacuación de caudales en los próximos días, aumentando la presión sobre las localidades ribereñas.
Las previsiones no son alentadoras. Frente al departamento de Paysandú, se espera un nuevo y significativo repunte del río. De acuerdo con las estimaciones del Centro Coordinador de Emergencias Departamentales (Cecoed), el nivel podría alcanzar los 4,70 metros durante este fin de semana y continuar creciendo de forma sostenida, acercándose a los 5,80 metros hacia el próximo fin de semana.
Autoridades y pobladores siguen con preocupación la evolución de los acontecimientos, mientras el avance de las aguas mantiene en alerta a toda la región ante el riesgo de nuevas inundaciones.