

“Cuando comenzamos a reunirnos en el CAIF, todavía no contábamos con la cantidad suficiente de niños, por lo que realizamos un llamado para que las familias se acercaran a inscribirse. Fue todo un proceso que hoy nos encuentra celebrando el primer aniversario, algo que realmente parece mentira”, expresó la encargada de la OSC, Cintia Martínez.
“Este primer año ha transcurrido bien, aunque implicó diversas adaptaciones: tanto del personal como de los niños e incluso del propio barrio. Sin embargo, nos hemos sentido muy acompañados y protegidos por la comunidad. La gente de Matto Grosso, del club y del barrio en general nos ha brindado un gran apoyo”.
“Hemos podido trabajar con normalidad, manteniendo siempre el cupo necesario para funcionar, lo que se ha sostenido a lo largo de todo el año. Por eso, estamos muy felices”.
“Actualmente trabajamos a plena capacidad, con un total de 108 niños: 36 participan en talleres de estimulación oportuna, mientras que el resto asiste a grupos de atención diaria para niños de uno y dos años.
Desde que abrimos nuestras puertas, siempre hemos estado con el cupo completo, e incluso contamos con lista de espera. Esto refleja claramente la necesidad que existía en el barrio y en las zonas cercanas, y confirma que la ubicación del CAIF fue bien elegida”, terminó diciendo la referente del CAIF.